Entre las unidades reservistas de las FDI hay una unidad de reserva que se especializa en un campo inesperado: la Unidad de Alpinistas. Estos soldados combatientes se especializan en combate y entrenamiento en nieve y bajas temperaturas. Utilizan equipo especial y herramientas de transporte para patrullar alrededor del Monte Hermón, en el norte de Israel.

El Monte Hermón, con sus picos y fortificaciones, siempre ha sido un activo estratégico; a veces se lo conoce como los "ojos del país". La misión de los combatientes es proporcionar protección contra ataques o actividades terroristas desde Siria o el Líbano.

La montaña constituye un tipo diferente de desafío ya que exige a la unidad capacidades diferentes a otras unidades regulares del ejército. Por lo tanto, la unidad se capacita y entre otras habilidades la unidad se especializa en: inmunidad y resistencia a la naturaleza, maniobrabilidad y hacer frente a situaciones extremas, y reconocimiento profundo del terreno durante el clima cálido y frío.

La mayoría de los reservistas que forman parte de esta unidad sirvieron durante su servicio obligatorio en unidades como Egoz y Golani, ya que durante su sefvicio se sometieron a a distintos entrenamientos especiales durante el invierno en el monte Hermón.

La Unidad de Alpinistas fue distinguida por el Presidente de Israel como una unidad cuya actividad "se caracteriza por la dedicación, la determinación y la perseverancia".