Publicado en: 26 de diciembre, 2017

El Tte. Aviv no dejó que dos ataques terroristas lo detuvieran. Cuando el era un bebé su madre utilizó su propio cuerpo para protegerlo de un apuñalamiento. Años más tarde, su auto familiar fue golpeado por un Cóctel Molotov y su hermana sufrió graves quemaduras.

El Tte. Aviv tenía solo un mes de edad cuando terroristas armados atacaron a su madre en la entrada de su casa en Gush Katif. Su madre fue apuñalada más de 20 veces mientras utilizaba su cuerpo para protegerlos a él y a su hermana pequeña.

 

Un artículo de 1994 sobre el apuñalamiento

"Mi madre, mi hermana y yo fuimos salvados porque gente escuchó gritos, corrió a ayudar, y venció a los terroristas. No fueron tiempos fáciles para mi familia. Para mi madre fue especialmente difícil estar separada de nosotros [durante su rehabilitación], sus hijos pequeños."

Más tarde, el Tte. Aviv se enroló a las FDI para servir en la Brigada Golani. Después de un año desafiante en la Brigada Golani, escogió unirse al Curso de Comandante de Equipo. Justo antes de terminar el curso, el terror golpeó a su familia por la segunda vez.

Era octubre de 2015 y sus padres estaban viajando con tres de sus hermanos pequeños a Beit El, al norte de Ramallah, cuando cócteles Molotov fueron lanzados hacia el auto. El primero golpeó contra la ventana, y el segundo explotó en el asiento de su hermana de 3 años. Su hermana, Tal, sufrió fuertes quemaduras. "No es fácil ver a tu hermana vendada de pies a cabeza - [durante su recuperación] no respondía ni reía. Hasta el día de hoy tiene un traje a presión para reducir cicatrices."

Con el soporte de su familia, el Tte. Aviv logró completar el curso de comandantes de equipo y se convirtió en sargento. Pero no había terminado aún. El Tte. Aviv estableció un nuevo objetivo para sí mismo: "Al principio, después de todo lo que le pasó a mi familia, no pensé que podría ir a un curso de oficiales. Pero después de varios meses en mi puesto, cuando se calmó la situación, decidí que iría. Ese era mi sueño - y decidí no darme por vencido".

"Eso es lo que aprendí en mi hogar, eso es con lo que crecí, y estos son los valores que quiero instilar en mis soldados - devolver al Estado y amar al Estado".  

Hoy, el Tte. Aviv es un comandante de pelotón en el Batallón 51. En tres meses, el Tte. Aviv va a comenzar una nueva posición como el Comandante Adjunto de la Compañía del Batallón 51. “Siento una gran satisfacción trabajando con soldados de combate y viendo su progreso. Soy feliz devolviendole a la gente de Israel y a las FDI“.