La guerra en Siria comenzó en marzo del 2011 y rápidamente se transformó en una crisis humanitaria. En febrero del 2013, el primer herido sirio se acercó a la frontera pidiendo ayuda y fue tratado por las FDI. Desde ese momento, muchos mas sirios fueron aceptados en Israel para recibir cuidado médico. Como resultado, se decidió establecer un hospital de campo en la frontera siria para asegurar ayuda médica eficiente. Esto marcó sólo el comienzo de lo que se transformaría en la Operación Buena Vecindad, una misión humanitaria oficial.

Estableciendo Operación Buena Vecindad

En julio del 2013, la División 210 fue establecida con el objetivo de proteger la frontera norte de Israel y preparar a las fuerzas para cualquier situación en la región. Con la crisis en siria empeorando y después de varios años de ayudar a sus vecinos, las FDI decidieron que tenían que hacer más. Como resultado, en junio de 2016 las FDI lanzaron la Operación Buena Vecindad.

Operación Buena Vecindad es una misión humanitaria destinada a ayudar a los vecinos sirios de Israel aumentando la ayuda a civiles pero sin tomar parte del conflicto armado.  


Israel y Siria no mantienen relaciones diplomáticas, haciendo que la única obligación de las FDI sea una obligación moral. “No debemos olvidar, esta operación es una postura moral tomada por el Estado de Israel con respecto a la situación de los sirios al otro lado de la frontera”, dijo el Tte. Cnel. A, Comandante de la Operación Buena Vecindad.

La administración de la operación ha identificado las necesidades más cruciales de Siria y ha llenado esos espacios en blanco. En 2017, la Operación Buena Vecindad ha logrado un progreso notable en proporcionar a los sirios necesitados con los suministros básicos que les faltaban, con la esperanza de curar sus heridas físicas y mentales.

Proporcionando Cuidado Médico

Durante la Operación Buena Vecindad, las FDI ayudaron en el establecimiento de dos centros médicos en la región y una clínica de campo en un puesto de las FDI en el sur de los Altos del Golán. Esto incluye el hospital de campo Mazor Ladach que la organización estadounidense, Frontier Alliance International donó, junto con médicos estadounidenses.

En 2017, las FDI proporcionaron 2124 contenedores de medicina y 400 dispositivos médicos, que ayudaron a 685 niños sirios que recibieron cuidado médico solo en 2017 como parte de la Operación Buena Vecindad.



“Toma, por ejemplo, una madre siria viene con sus niños. Al final del día, ella se va de la clínica con niños más sanos y equipo del Estado de Israel que incluye comida, productos de higiene básica y medicina. Un dia en la clinica tambien incluye tiempo en la sala de juegos y una comida caliente. Los sirios también entienden que el Estado de Israel esta haciendo una gran cosa para ellos”, dijo el Tte. Cnel. A.


Ayuda Humanitaria

Además de la asistencia médica, en 2017 la Operación Buena Vecindad proporcionó ayuda humanitaria adicional, incluyendo 694 toneladas de comida, 14138 cajas de leche maternizada, 6351 pañales, 174 toneladas de ropa y 12329 productos de higiene.



Infraestructura

Debido a la infraestructura eléctrica dañada por la guerra, no hay electricidad regular en Siria, forzando a los civiles a utilizar generadores. Solo en 2017, las FDI administraron 13 generadores de electricidad junto con 542797 litros de gasolina para poder cocinar y calentar casas. La guerra en Siria también ha dañado varios edificios de oficinas, casas y centros educativos. En respuesta, la Operación Buena Vecindad ha proporcionado a Siria estructuras móviles.

Las FDI están felices de haber logrado mucho este año y esperan que el próximo año puedan hacer incluso más por los sirios.